El 01 de Junio de 1960, se concreta la
fundación del Punta Alta Radio Club, gracias a la vocación, esfuerzo y
desinterés de radioaficionados de esa época. Hoy, esta entidad de bien
público y sin fines lucro, recorre el camino marcado por nuestros
fundadores, merced al continuo accionar de las diferentes comisiones
directivas y su masa societaria que tuvieron la responsabilidad de llevar
adelante la Institución.
En 1960 se crea una Comisión Coordinadora a
efectos de confeccionar los estatutos y reglamentos de la Institución.
En los inicios de la actividad institucional
no existía sede propia, es por ello que los integrantes del PARC se
reunían en casas particulares para delinear el camino a seguir. Luego
consiguieron que el Club Deportivo Altense les prestara un lugar y allí
llevaron a cabo las reuniones. Con el tiempo tuvieron que dejar ese club y
consiguieron otro lugar a préstamo, el Aeroclub Punta Alta. Esta
entidad, cede a los radioaficionados dos habitaciones a préstamo, con la
premisa “Nosotros estamos en el aire volando y Ustedes en el aire
transmitiendo”.
Como el Radio Club carecía de equipos de
comunicaciones, la Base Naval Puerto Belgrano efectúa la donación de un
transceptor valvular, dando así el puntapié inicial en la actividad
radial.
Mucho tiempo estuvieron trabajando en pos del aprendizaje y
difusión de este hobby, demasiada era la necesidad de contar con un lugar
propio y es así que comenzaron las gestiones ante los distintos organismos
oficiales de la ciudad para obtener el apoyo.
Transcurre el tiempo y las diferentes
comisiones directivas luchaban por la concreción de la sede propia.
Después de arduas gestiones, el Concejo Deliberante de la ciudad de Punta
Alta, cede en donación un terreno sobre calle Colón frente al puesto de
acceso Nº 12 de la BNPB.
Surge el inconveniente de la falta de
materiales para iniciar la construcción del edificio, pero el empeño de los radioaficionados de la época, se logró que una vez más las
autoridades de la Base Naval Puerto Belgrano donaran lo necesario para
comenzar la construcción.
El pequeño local fue levantado a pulmón por
aquellos pioneros de espíritu emprendedor que todos los fines de semana
resignaban sus días libres o de compartir con sus familias, para dedicar
todo el esfuerzo a la “futura casa de los
radioaficionados”.
Esa sede de calle Colón al 1800 resultó
pequeña y debía pensarse en algo más confortable con probabilidad de
expansión a futuro. Los directivos resuelven adquirir una casa ubicada en
calle 2 de Julio Nº 793, pleno centro de la ciudad. Comprometiendo
patrimonios particulares, estos nobles ciudadanos abonaron la vivienda en
su totalidad para posteriormente, efectuar el trámite correspondiente a la
escritura.
Hoy continuamos la labor de sostener el apto
funcionamiento de todas las instalaciones. Nuestro Radio Club cuenta en su
planta baja con una sala de recepción, cocina, sala de secretaría, sala de
transmisión en VHF y digitales, sala de transmisión en HF, dos baños,
quincho con parrilla para reuniones de camaradería o para asociados; la
planta superior tiene una amplia sala de reuniones y un aula donde se
dictan los cursos de formación con capacidad para 20 alumnos
aproximadamente. Contamos con un sistema de Packet Radio; dos estaciones
repetidoras una en nuestra ciudad y otra en la ciudad de Borrego,
permitiendo la comunicación entre radioaficionados.
La Radioafición, origen mismo de las
comunicaciones por radio, es una de las actividades más desarrolladas en
el mundo entero por su expansión geográfica y cantidad de personas que
ejercen la actividad, más aún con el importante desarrollo de la
electrónica de las últimas décadas.
Destacamos, que la actividad no es simplemente un
hobby, sino un servicio, en el que el radioaficionado pone a disposición
sus equipos y conocimientos, para ser utilizados para la comunidad, es por
esta razón, además de por causas de interrelacionarse con otros
tipos de telecomunicaciones, que lo rige una ley de la Nación.
Desde sus comienzos la radioafición ha colaborado en muchos campos y
sobre todos en los casos de desastres como huracanes, tormentas,
inundaciones, terremotos, accidentes aéreos, ferroviarios y
calamidades de todo tipo en donde las comunicaciones regulares se han
suspendido por causa de estos mismos desastres. Muchas personas en
el mundo le deben su vida a la radioafición ya que por su medio se han
logrado conseguir medicinas y ayudas médicas en lugares remotos, debido a
una ágil comunicación entre radioaficionados. También colabora en sitios o
circunstancias donde las comunicaciones comerciales no llegan, tal es el
caso de lugares apartados, rurales, sitios de frontera, parques
nacionales, etc.
La radioafición se desarrolla en todo el
mundo, por lo tanto existen radioaficionados diseminados por todos los
países del planeta. En nuestro país en particular existen aproximadamente
27.000 radioaficionados, cada uno de los cuales cuenta con su
correspondiente licencia para el desarrollo de su actividad.
Todos los países otorgan a través de los
organismos de control de gobierno, las correspondientes licencias
para sus radioaficionados, regulando en qué bandas y frecuencias
pueden operar y en qué modos. La posibilidad de lograr comunicados de
una ciudad a otra, luego a otro país, a otro continente y así a
lugares recónditos de la Tierra, brinda un gran interés y
satisfacción a los radioaficionados. Por otro lado, al fabricar sus
equipos, antenas y demás dispositivos, los radioaficionados se interesan
por la electrónica en todas sus formas y la experimentación aplicada,
lo que le permite desarrollar sus conocimientos y aplicarlos a su
propia estación. Hay que mencionar la contribución que los
radioaficionados han hecho al desarrollo de la tecnología de la
electrónica con sus investigaciones y experimentación, una de ellas fue
haber probado que las ondas cortas eran útiles para lograr transmisiones
de radio.
Los radioaficionados gustan de coleccionar tarjetas de confirmación de
contactos (QSLs fonética: ‘qu ese eles’) de otros colegas, que a su vez en
el futuro les servirán para ascender de categoría dentro de esta
apasionante carrera amateur. Pídale a un radioaficionado que le
muestre sus QSLs y seguramente se asombrará al ver tarjetas de todo el
mundo, de islas exóticas, regiones en el ártico y muchos lugares de los
que usted nunca ha oído hablar, o tal vez quisiera visitar algún
día.
Un área donde los radioaficionados se
destacan es el diseño y construcción de antenas. Prácticamente en cada
revista técnica que se publica, hay una variedad de artículos dedicados a
nuevas antenas diseñadas por radioaficionados. El radioaficionado
experimentador es un constructor que le encanta la radio y goza haciendo
que las cosas funcionen, disfruta el reto.
Por último, y no menos importante es que el
interés por la radioafición no tiene limitaciones en cuanto a edad,
sexo, raza, religión, signos políticos, ocupación o nivel social. Se
pueden encontrar entre los radioaficionados, personas de cualquier
profesión y clase social, desde reyes de países y personas de gobierno
hasta empleados rurales o comunes trabajadores u obreros. Se establece así
a través de la comunicación, amistades que pueden durar toda la
vida.
Para mayores informes, los interesados deberán dirigirse
a la sede de la institución
los días MIERCOLES
de
20:00 a 22:00
hs. |