Su madre, Stella Fraticcelli, contó que cuando llegaron al hospital, el 22 de julio, "nadie sabía que íbamos a estar allí y el médico de cabecera de Ana estaba en un congreso".
Una vez más, un imprevisto de la burocracia impide que la chica de 13 años pueda iniciar el tratamiento para hacer frente a la enfermedad que padece desde hace un par de años y que provocó un desvío de 100° en su columna.
Primero, la imposibilidad de adquirir una prótesis. Luego, cuando contaba con el aval del Hospital Penna para afrontar la compra, la Provincia aludió un sobreprecio en la licitación para su compra. Más tarde, por gestiones de funcionarios locales el Ministerio de Salud ordenó la compra urgente de esa prótesis, cualquiera que fuese su precio. Sin embargo, la empresa ganadora no pudo acordar la operación en forma correcta. Todos estos fueron, en resumen, algunos de los tantos obstáculos que se interpusieron en el camino de Ana en busca del remedio a su enfermedad.
Ahora, según explicó Stella, una nueva empresa será proveedora de la prótesis para su hija.
"El 4 de agosto vamos a una consulta, mientras tanto se tramita el papelerío que necesitan".
Mientras tanto, la mujer continúa requiriendo la ayuda de la comunidad para costear sus gastos mientras dure la internación de Ana en el Garrhan - que aún no tiene fecha confirmada -, para lo cual cuenta con dos urnas colocadas en la Asociación Empleada de Comercio y la farmacia Curie.